martes, febrero 10, 2009

Le pedí que se quedara, pero no me escuchó. Se fué antes de que yo hubiera tenido una oportunidad para decir las palabras que habrían arreglado las cosas que estaban rotas.
Pero ahora es demasiado tarde, él se ha ido.
Cada noche, lloro sola hasta dormirme, pensando:“¿Por qué me pasa esto a mí? ¿Por qué tiene que ser cada momento tan difícil?
Tan difícil creer que… no todo está perdido esta noche, sólo dame otra oportunidad para hacerlo bien. Quizás no lo haga durante la noche.
No me iré a casa sin ti.
El sabor de su respiración, nunca lo superaré y los ruidos que me hacían mantenerme despierta.
El peso de las cosas que quedaron sin decirse, acumularon tanto que permanecen con nosotros cada día.

De todas las cosas que sentí y nunca mostré de verdad, quizás la peor es que te dejé marchar.
No debí dejarte marchar…


No me iré a casa sin ti
No me iré a casa sin ti
No me iré a casa sin ti

No hay comentarios:

Publicar un comentario