martes, agosto 24, 2010


Esta comprobado científicamente que desayunar con un vaso de jugo recién exprimido de Naraja y Pomelo, hace que comienzes el día mucho mejor. Que perdones al colectivero por quedarse charlando con su compañero de trabajo en una esquina cuando vos estas llegando tarde, que le sonrias al señor que te da codazos porque todavía no aprendió que para mantener el equilibrio es conveniente sostenerse de algo, que entres al aula de buen humor a pesar de haber llegado 30 minutos tarde, que te banques más que diplomaticamente a los cordiales empleados de la facultad cuando estas haciendo un tramite, que esperes media hora el colectivo para volver a tu casa con una paciencia olímpica, y que viajes riendote de los 60 alumnitos maleducados que salieron del cole y se subieron a correr, gritar y empujar en tu colectivo. Nada de Rivotril señora, esto no tiene efectos secundarios y es más económico.
Y obvio, se exprime de la manera tradicional, para ejercitar y sacarnos la bronca de adentro.



Que tengan un buen comienzo de semana (sí, mis semanas empiezan los martes.)

lunes, agosto 23, 2010

Don't give up

En esta tierra orgullosa crecimos fuertes. Desde el principio nos falta de todo. Me enseñaron a luchar, me enseñaron a ganar. Nunca pensé que pudiera fallar. No abandoné la lucha o eso me parece, soy un hombre que ha abandonado todos sus sueños. He cambiado mi rostro, he cambiado mi nombre, pero nadie te quiere cuando pierdes.
No te rindas, porque tienes amigos. No te rindas, todavía no estás derrotado. No te rindas, yo sé que puedes hacerlo bien.
Pensé que lo había visto todo, nunca creí que me podría afectar. Pensé que seríamos los últimos en marchar. Es tan extraña la manera en que las cosas cambian. Conduje la noche hacia mi hogar, al lugar donde nací, a la orilla del lago. Mientras amanecía, miré a la tierra: los árboles habían ardido caídos en el suelo.
No te rindas, todavía nos tienes. No te rindas, nosotros no necesitamos mucho. No te rindas, porque en algún sitio hay un lugar al que pertenecemos. Descansa tu cabeza, te preocupas demasiado; todo irá bien. Cuando los tiempos se pongan difíciles, podrás apoyarte en nosotros. No te rindas. Por favor, no te rindas.
Tengo que irme de aquí, no aguanto más. Me voy a quedar sobre ese puente manteniendo mi mirada baja. Lo que pueda venir, y lo que pueda marcharse, ese río se lo llevará... ese río se lo llevará. Me marché a otra ciudad. Intenté establecerme con dificultades. Para cada trabajo tantos hombres… tantos hombres a los que nadie necesita.
No te rindas, porque tienes amigos. No te rindas, tú no eres el único. No te rindas, no hay ninguna razón para estar avergonzado. No te rindas, aún nos tienes. No te rindas, estamos orgullosos de quien eres. No te rindas, sabes que nunca es fácil. No te rindas, porque creo que existe un lugar… existe un lugar al que nosotros pertenecemos.


Entonces, después de dos días más que tristes... después de sentir que no podía más, que todo iba a ser de vuelta lo mismo. Después de sentir mil veces que ya no podía seguir intentando... pasa algo tan simple como un auto, una radio, una luna llena, y arboles movidos por el viento. Pasa algo tan extraño como escuchar una letra de una canción que no conocía... Y SENTIRME BIEN. No cabe duda de que aveces las cosas están en un momento y lugar por algo. La vida nos dá mensajes... o yo estaba buscando cualquier excusa para volver a sentirme bien. Gracias Peter Gabriel, gracias Kate Bush. Gracias novio por escuchar incansablemente esa radio. De nuevo estoy bien. No fué tan grave. TODO VA A ESTAR BIEN...



viernes, agosto 20, 2010


Si hay algo que no termino de explicarme a mí misma, es porque tengo la facilidad de perdonar cien veces a una persona, pero en el instante que se revalza mi vaso no hay forma de hacerme cambiar de parecer. A partir de ese momento, y para siempre, me caes mal. Te ignoro. Borro tu número de celular, tu msn, tu facebook. Te cruzo y no te miro. No hay forma, podés regalarme el mundo, pero aunque quiera no lo puedo cambiar. Una relación de 18 años puede desaparecer en el instante que mi mente así lo decide y me impide mirarte nuevamente con ojos de simpatía. Soy blanco o negro. Sos todo o no sos nada.



Y aveces es una mierda.
¿Será porque soy mujer que no logro tener la capacidad de caminar por la calle y escuchar música al mismo tiempo?

Leer Freud con la voz de Sabina como fondo... ese es un momento memorable para mí.

jueves, agosto 19, 2010

Informes.

Estimadísima señora coqueta: yo no tengo la culpa de que a usted se le halla ocurrido salir a comprar a las 8 de la mañana. No le voy a ceder el asiento, porque usted, con sus 80 años, esta de tacos y toda pintada, viniendo de comprar yerba, mientras yo toda despeinada, cansada y de zapatillas estoy comenzando mi día de estudiante de una universidad pública, donde voy a pasar horas esperando a profesores, caminando por pasillos rodeados de gente y quemándome la cabeza con cosas que no logro entender, cuando usted se dirige a su casa a tomar mates con biscochitos. Lo siento mucho, no soy parte de la juventud perdida, simplemente pienso que si usted puede caminar con tacos por el supermercado también puede viajar parada en el colectivo.

Querida madre: todos nos damos cuenta que su nene tiene 10 años. Aunque lo agarre a upa, aunque le pregunte en voz alta y lastimosa ''si está cansadito'', aunque se haga la que no puede mantener el equilibrio por el peso de su hijo no va a lograr mi lástima. Bájelo, y deje correr por el colectivo a su nene que asiste a 6to grado, déjelo intercambiar figuritas con sus compañeritos, porque yo no voy a permitir que lo haga mientras usted está sentada en MI asiento. Lo lamento, pero usted no fué madre para usar a su crio como bebe hasta los 15 años para que le den el lugar. Todos estamos cansados. Especialmente de gente como usted.


Gracias por su colaboración.

miércoles, agosto 18, 2010

Hay días que te levantas, con el primer aviso del despertador, ya que estabas despierta desde las 6:25 a.m. Te peinas, y tenés el pelo hermoso. Te vestís y la ropa te favorece muchísimo, te maquillás, te perfumas demás (porque estas de buen humor). Caminas por el barrio y las vecinas chusmas te dicen buen día. Llegas a la parada del colectivo, e instantaneamente lo vez doblar la esquina. Subís, y hay un asiento libre, al lado de la ventana. No hay tráfico. Llegas temprano a la facultad, tenés una clase interesante. Te reís, tomás café y disfrutas del ambiente. Te enorgulleces de ser alumna universitaria. Prometes empezar a estudiar ese día mismo, porque te gusta, porque queres, porque es tan interesante que tu parcial va a ser de 10. Salís temprano, hay sol, tenés todo el día por delante. Te vas para tu casa felíz, y pensas que hermoso es tener esos días donde un conjunto de cosas simples forman la perfección.
Pero a mi no me pasó hoy. Hoy fué todo lo contrario. Hoy dormí mal, hoy me aburrí, hoy aborrecí a la facultad y a todos sus alumnos, perdí colectivos, viaje incomoda, dormí siesta y me desperté más casada todavia, hubo humedad y se me manchó el sweter blanco. Mi mal humor es tal, que no tengo ganas de irme a dormir. Y terminé acá, retomando nuevamente algo que empezé un día que no recuerdo y no sé porque, y tratando de encontrarle algún hilo a todo lo que está acá plasmado. Hoy, en medio de mi mal humor y de mi mala suerte, empiezo de nuevo algo que espero no abandonar en los próximos días. Una cordial bienvenida para mí, que aparentemente, no soy la misma persona que 3 entradas atras.

Oscar Wilde.

A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto,
y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.

RAYUELA


"Toco tu boca, con un dedo todo el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja. Me miras, de cerca me miras, cada vez más de cerca y entonces jugamos al cíclope, nos miramos cada vez más cerca y los ojos se agrandan, se acercan entre sí, se superponen y los cíclopes se miran, respirando confundidos, las bocas se encuentran y luchan tibiamente, mordiéndose con los labios, apoyando apenas la lengua en los dientes, jugando en sus recintos, donde un aire pesado va y viene con un perfume viejo y un silencio. Entonces mis manos buscan hundirse en tu pelo, acariciar lentamente la profundidad de tu pelo mientras nos besamos como si tuviéramos la boca llena de flores o de peces, de movimientos vivos, de fragancia oscura. Y si nos mordemos el dolor es dulce, y si nos ahogamos en un breve y terrible absorber simultáneo del aliento, esa instantánea muerte es bella. Y hay una sola saliva y un solo sabor a fruta madura, y yo te siento temblar contra mí como una luna en el agua."

.. Cuando acabamos y te dormiste, yo permanecí despierta, escuchando el tic-tac del reloj de tu mesilla de noche y el viento, y comprendí que había llegado a casa, que estar en la cama contigo era mi hogar y que algo que había llegar a acercarse mucho en la oscuridad había desaparecido. Había sido desterrado. Sabría volver, de eso no me cabía la menor duda, pero no podía quedarse, y yo realmente podía dormirme. El corazón casi me estalló de gratitud. Creo que era la primera vez que experimentaba auténtica gratitud. Tendida junto a tí, las lágrimas me resvalaban por los lados de mi rostro y caian sobre la almohada. Te amaba entonces, te amo ahora y te he amado cada segundo transcurrido entre ambos puntos..."

Melancolía.


LLueve. Y no paro de pensar. Me muero de ganas de que vuelvas.
Me muero de ganas de que me pidas un caramelo desde la cama.
Me muero de ganas de escucharte silvando por la calle antes de que llegues a casa.
Me muero de ganas de tener 8 años, o 7, o 9 (no recuerdo) y esperarte en la vereda, llenándome de felicidad absoluta cuando te veía asomarte por la esquina, con tu traje negro y tu maletín.
Me muero de ganas de escucharte a la noche levantarte a tomar agua, aunque en su momento te odié por eso.
Me muero de ganas de verte entrar por la puerta y decir "BOINAS".
Me muero de ganas de irte a comprar cigarrillos.
Me muero de ganas de que me digas salame (aunque no sé bien si es un recuerdo que me inventé)
Me muero de ganas de juntar moras en la casa de la abuela.
Me muero de ganas de que sueltes el volante del peugeot, para que crea que ibamos a chocar (aunque siempre sabía que no)
Me muero de ganas de haberte abrazado una vez.
De haberte dicho te quiero.
De nunca haber dejado de decirte papá.
Me muero de ganas de haberte entendido, de haberte ayudado.
Me muero de ganas de encontrar hoy una respuesta, que alguien me diga que no te arrepentís, que estás mejor, que acá no eras felíz y ahora estás en paz.
Me muero de ganas de tener la certeza que no tenías nada más que hacer acá, y por eso decidiste irte.

Y lo que más me duele es saber que la familia cambió, que se cumplieron muchos de tus sueños. Hoy, a las 2 de la mañana, llorandote por millonésima vez después de más de 5 años... me muero de ganas de poder decirte que quizás, existía la posibilidad, si esperabas un poquito... de que hoy seas felíz.